Solomillo a la naranja con un toque oriental

Esta es una receta de lo más castizo: el solomillo a la naranja. Con la ayuda de unos pocos ingredientes como la salsa de soja, el mirin o el jengibre, vamos a hacer que brillen el sabor y la textura. Lo bueno de estos ingredientes es que van a servir para muchas más cosas.

Ingredientes

Vamos a describir los ingredientes que vamos a utilizar

1 kilo de Solomillo de cerdo

2 cebollas grandes

dientes de ajo al gusto 2 ó 4

jengibre fresco o en polvo al gusto

naranjas para hacer zumo natural 500 ml.

250 ml. vino blanco

Opcional pero recomendable:

salsa de soja (sí, la de la foto es de tipo usukuchi, mi favorita), mirin, aceite de sésamo, whisky o coñac

Antes de empezar la ejecución es recomendable tener troceada la cebolla y los ajos en brunoise ( en trocitos chiquititos) o en dados y exprimidas las naranjas. Una vez hecho esto, todo el resto será muy fácil.

Vamos a cocinar

1- Vamos a sellar la carne, podemos echar un poco de pimienta molida sobre la carne para este menester. Tampoco está de más echar a la carne un poco de salsa de soja, de hecho, no vamos a usar sal en esta receta. También podemos usar un chorrito de aceite de sésamo para darle carácter y color o usar nuestro aceite de oliva de toda la vida.

2-Empezamos a trabajar nuestra salsa: cortamos la cebolla y los ajos en brunoise y los echamos en la misma olla donde hemos marcado la carne, añadimos un chorrito de aceite de oliva para este menester.

3- Todo a la olla: una vez que se ha pochado la cebolla y está transparente, después de unos cinco minutos a fuego medio bajo, echamos la carne y los líquidos. El zumo de naranja, el jengibre en rodajas o bien picado, y el vaso de vino blanco. El jengibre encaja de forma decisiva con el zumo de naranja. Va a darle un aroma y un toque inigualable. No lo olvides, si no quieres mantenerlo en la salsa, ponlo en rodajas y luego lo retiras, si no, pícalo bien para que se integre cuanto más, mejor.

4- Tapamos la olla y vuelta y vuelta.

Dejamos la olla abierta, sin tapar, hasta que rompan a hervir los líquidos. Entonces tapamos la olla. Dejamos la carne unos 10 ó 15 minutos y luego le damos la vuelta para que se haga por el otro lado y otros 15 minutos. El fuego lo mantenemos bajo, que se cueza a fuego lento.

5- La carne ya está hecha, ahora, la salsa.

Tras una cocción de una media hora, retiramos la carne, que ya debe estar cocinada. Ahora vamos a por la salsa. Echamos un buen chorro de salsa de soja, un chorro de licor a nuestra elección como whisky, coñac, Grand Manier o sake lo que se estime oportuno. El licor va a marcar la salsa y darle personalidad. Lo dejamos unos tres minutos. Luego trituramos con la batidora.

Ligamos la salsa: para ello podemos usar dos cucharaditas de harina de maíz o de almidón de tapioca ( es lo que uso aquí). Disolvemos las cucharadas de harina de maíz o tapioca en medio vaso de agua y añadimos a la salsa. Removemos con una cuchara de madera o unos palillos largos (saibashi) hasta que ligue la salsa y quede con una consistencia similar a la mermelada.

El vasito que se ve es almidon de tapioca disuelto en un poquito de agua. Este almidón es más sano que otros ingredientes y da una textura especial a las salsas. Lo recomiendo.

6-Presentación final.

Bueno, ya hemos llegado a la mejor parte. Cortamos en medallones el solomillo de cerdo y salseamos. Para completar la presentación no está mal echar un poquito de picante. Aquí eché shichimi togarashi por encima pero también hubiera ido bien un poco de chile para kimchi. También he añadido un pegotito con oroshi, una salsa a base de guindilla y yuzu.

Disfruta de este plato tan sencillito. Recuerda: si necesitas algo, búscalo en mundonipon.com

Para acompañar este plato puedes usar un poco de arroz blanco. No hace falta más.

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