Encuentro con el pandan.

Qué es el pandan

Por pura curiosidad traje unas hojas de pandan para probar esta rara delicatessen. En Estados Unidos hay una conocida nutricionista que la ha puesto de moda y ahora eso es lo que hay. Sentía curiosidad por estas hojas comestibles, las hojas de plátano o de bambú que se usan como cobertura para hacer tamales no se pueden comer y no sirven para otros usos. Vamos a probarlos.

El pandan es una palmera de Indochina cuyas largas hojas desprenden un aroma como de fruto seco. Bueno, es una interpretación. Es un sabor que se combina bien con el del coco, producto que se emplea mucho en los países asiáticos de esas latitudes. Es muy común su uso en repostería, el zumo del pandan es tan fácil de hacer que deja perplejo.

Mochis de pandan. Qué fácil es esto.

Mochis de pandan, veis las hojas de pandan y en la salsera el zumo de pandan. También muestro la harina de coco ecológica.

Para hacer los mochis de pandan lo único que hay que hacer es usar el zumo de pandan en vez de agua para hacer la pasta de arroz glutinoso. Este zumo más fácil no puede ser, uno coge la batidora mete unas cuantas hojas de pandan en el vaso y las tritura después de añadir un poco de agua. Tras colarlo el líquido que resulta tiene un color verde intenso y un olor embriagador. Me encanta. Se hacen los mochis como es costumbre, detallo los ingredientes y el proceso aunque igual os aburro.

250 gr. harina de  arroz glutinoso

100 gr. de azúcar

250 ml. de agua (o zumo de pandan en este caso)

Se mezcla todo en un recipiente con cuidado de no dejar grumos.  Cubrimos el recipiente con papel film y se mete al microondas durante cinco minutos. Sacamos y se vuelve a amasar con una espátula (esto quema) y después volvemos a cubrir el recipiente y se pone en el microondas otros cinco minutos.

Cuando lo sacamos esto está realmente pegajoso. Hay que trabajar rápido para que la masa no se quede fría e imposible de trabajar. Tras amasar y golpear la masa en nuestro recipiente la sacamos y trabajamos en la mesa. Se esparce en la superficie de trabajo abundante harina de fécula de patata o maizena  y también enharinamos nuestras manos.   Hacemos un cilindro con la masa, la cortamos en trocitos que aplanamos y si queremos podemos rellenarlos.

Yo he rellenado mis mochis con bolitas de crema de coco congelada ( si no, es imposible), es fácil hacer esto. Se les da forma de bolita y luego yo los he espolvoreado con harina de coco ecológica. Estaban muy buenos, doy fe.

Pollo envuelto en hojas de pandan.

 

Pollo envuelto en hojas de pandan. En la salsera salsa de chile dulce. Muy injustamente desconocida, es uno de las mejores salsas para acompañar el pollo.

Bueno, con las hojas que me sobraron decidí hacer otro clásico, el pollo con pandan. Mi opinión. Si quieres hacer un aperitivo y quedar con un toque de cocina internacional, por supuesto este plato está muy bien y da un toque de elegancia. ¿Eres vegano? En vez de daditos de pollo usas tofu,  tempeh o lo que estimes oportuno.

Mi impresión: las hojas de pandan no dieron sabor distintivo al pollo. Se trabaja mucho para que al final esas hojas olorosas no aporten lo que se esperaba de ellas, un toque de sabor diferente.

Conclusión: yo usaría las hojas de pandan en postres, usando ese maravilloso líquido verde para hacer bizcochitos de coco, helados, sorbetes, granizados… Usarlas para hacer un plato como este… supongo que no.

 

En vez de aburrir al auditorio con explicaciones, os dejo este vídeo de un gran youtuber, Rubén Aledo,  que comparte gustos gastronómicos conmigo al usar salsa de ostra tailandesa en vez de la salsa de ostra LKK. Si tenéis que usar salsa de ostra, usad la tailandesa o no uséis nada, os lo digo desde mi punto de vista. Os dejo abajo algunos productos que he usado y que recomiendo para estos platos.

Ingredientes usados para el marinado (a la derecha) y para los mochis a la izquierda

 

 

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